Cada vino tiene historia; la crianza define cómo contarla.

Después de la fermentación, comienza una etapa clave para afinar, equilibrar y potenciar la personalidad de cada vino. La crianza abre la posibilidad de trabajar sobre atributos que marcan la diferencia en copa: mayor expresión aromática, volumen, redondez, estructura, complejidad y persistencia.
En esta etapa, cada decisión cuenta. Una selección adecuada de enzimas, manoproteínas, gomas arábigas, taninos o soluciones de clarificación permite responder a distintos desafíos de la matriz y orientar el perfil final del vino:
- Más intensidad aromática y expresión de notas frutales, florales o cítricas.
- Más volumen, untuosidad y redondez en boca.
- Mayor estructura y armonía, reduciendo la percepción de astringencia.
- Mejor preparación para el embotellado, con foco en limpidez, estabilidad y filtrabilidad.
Desde Dimerco queremos acompañarte en este proceso con soluciones enológicas de Lamothe-Abiet, pensadas para trabajar la crianza según las características y objetivos de cada vino. Porque no se trata solo de corregir un vino: se trata de potenciar todo lo que puede llegar a expresar. En el documento adjunto encontrarás la Guía Completa de Crianza, preparada por nuestra representada Lamothe-Abiet, con soluciones, aplicaciones y recomendaciones técnicas para las distintas etapas de este proceso.
¿Tienes un desafío específico en crianza? Conversemos. Nuestro equipo puede ayudarte a identificar la solución más adecuada para tu vino y objetivo enológico.
Pide la guía completa de Lamothe Abiet respecto a la crianza, revisa las alternativas y contáctanos para llevar tu próximo vino un paso más allá.